
Un intenso sistema de lluvias generó una grave emergencia en el norte de Chile, donde los aluviones, derrumbes y cortes de rutas provocaron importantes daños materiales y dejaron una persona fallecida.
Las regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá, Antofagasta y sectores del centro-norte del país registraron precipitaciones inusuales para una zona caracterizada por su clima desértico. El fenómeno provocó la activación de quebradas, desplazamientos de barro y dificultades para circular por distintas rutas.
De acuerdo con el último balance del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred), en la región de Antofagasta se contabilizaron 276 viviendas con daños mayores y otras 929 con daños menores. Además, unas 810 personas resultaron damnificadas, mientras que 22 permanecían aisladas.
Tocopilla, una de las zonas más afectadas
La comuna de Tocopilla fue uno de los principales puntos afectados por el temporal. Su particular geografía, rodeada de quebradas, complicó las tareas de asistencia y generó numerosos sectores cubiertos por barro.
Ante la magnitud de la emergencia, el Gobierno chileno decretó el estado de excepción constitucional de catástrofe para la provincia de Tocopilla. El presidente José Antonio Kast también recorrió sectores afectados y planteó la necesidad de evitar que la población permanezca instalada en zonas consideradas de alto riesgo.
La situación también impactó a Iquique, donde se registraron precipitaciones muy superiores a los valores habituales. Los aludes afectaron barrios y sectores vinculados al puerto, mientras que las actividades quedaron parcialmente paralizadas por las condiciones meteorológicas.
Alerta sanitaria por la emergencia
Frente a los problemas de conectividad y la existencia de zonas aisladas, el Ministerio de Salud de Chile extendió la alerta sanitaria por la emergencia hidrometeorológica. La medida busca facilitar el refuerzo de personal, la adquisición de insumos y la implementación de acciones extraordinarias para garantizar la atención de la población afectada.
Especialistas señalaron que las intensas precipitaciones sobre suelos extremadamente áridos pueden generar violentos escurrimientos y aluviones. A esto se suman factores como la ocupación de quebradas y la vulnerabilidad de algunos sectores urbanos, que incrementan el riesgo ante este tipo de fenómenos.
La emergencia se suma a otros episodios meteorológicos registrados en Chile durante las últimas semanas, que han provocado importantes daños en distintas regiones del país.
