Un presunto caso de violencia familiar fue detectado en un establecimiento educativo de la Capital, luego de que una docente advirtiera que uno de sus alumnos se encontraba retraído y visiblemente afectado.
Según trascendió, la docente se acercó al niño para preguntarle qué le ocurría. En medio de la conversación, y entre lágrimas, el pequeño habría manifestado que su padre lo había golpeado con un palo.
Ante la situación, la docente habría advertido además la presencia de hematomas en el cuerpo del menor y dio aviso al servicio de emergencias. A partir de esa intervención se activó el protocolo correspondiente para este tipo de situaciones.
El niño fue trasladado a un centro de atención pediátrica para ser examinado y recibir asistencia médica. Paralelamente, se dio intervención a los organismos competentes para determinar las circunstancias del hecho y adoptar las medidas de protección correspondientes.
La investigación deberá establecer qué ocurrió y las responsabilidades que pudieran surgir del caso.

