Fiambalá sale a la ruta y reclama que la Zona Franca se instale en la localidad

La discusión por la ubicación de la Zona Franca volvió a generar tensión en el oeste catamarqueño. Vecinos y representantes de distintos sectores de Fiambalá llevan adelante este martes un corte sobre la Ruta Nacional 60, en el ingreso sur de la ciudad, para reclamar que la localidad sea contemplada como sede del proyecto.

La medida se concretó luego de que el gobernador Raúl Jalil ratificara que la Zona Franca continuará proyectada en Tinogasta, al considerar que la iniciativa tiene allí antecedentes administrativos de más de tres décadas.

El planteo de Fiambalá reúne a sectores sociales, productivos, comerciales, turísticos, mineros y políticos que sostienen que la localidad posee una ubicación estratégica por su cercanía con el Paso Internacional San Francisco, el corredor bioceánico y las actividades productivas que se desarrollan en la región.

Un reclamo que busca abrir el diálogo

La protesta tiene como uno de sus principales objetivos generar una instancia de diálogo con el Gobierno provincial. Los sectores movilizados pretenden que se analice nuevamente la localización y que Fiambalá tenga participación en las decisiones vinculadas con el proyecto.

El conflicto se profundizó después de que Jalil señalara que la ubicación en Tinogasta no puede modificarse, aunque dejó abierta la posibilidad de que en el futuro pueda gestionarse una extensión de la Zona Franca hacia Fiambalá u otras localidades.

Para los manifestantes, esa alternativa no responde al planteo central, que apunta a que la Zona Franca tenga su emplazamiento en jurisdicción fiambalense.

También existe una postura desde Tinogasta

Mientras Fiambalá reclama revisar la ubicación, desde Tinogasta se sostiene que el proyecto cuenta con una extensa historia de gestiones y con infraestructura desarrollada para su instalación.

El municipio tinogasteño solicitó una audiencia ante la Cámara de Diputados para exponer los antecedentes y defender la continuidad del emplazamiento previsto en su territorio.

De esta manera, la discusión excedió el ámbito estrictamente político y comenzó a involucrar a instituciones, cámaras empresariales, vecinos y sectores vinculados con la actividad económica de ambas localidades.

La disputa por el desarrollo regional

El debate tiene como trasfondo la expectativa por el impacto económico que podría generar la Zona Franca en el oeste provincial. Desde Fiambalá sostienen que la localidad debería recibir beneficios acordes con su ubicación estratégica y su vinculación con la actividad minera y el corredor internacional.

La protesta de este martes marca un nuevo capítulo en una discusión que todavía no tiene una definición definitiva y que ahora suma la presión de los vecinos en las rutas, mientras continúa el tratamiento institucional del proyecto.

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