
El reconocimiento al talento y al trabajo catamarqueño tuvo un nuevo capítulo. El Concejo Deliberante de San Fernando del Valle de Catamarca distinguió a Luis “Lucho” Salado, referente de los emprendimientos El Rodeo y Gulero, por la destacada actuación de uno de sus productos en la Quinta Jornada Mundial del Alfajor.
La distinción puso en valor el camino recorrido por el emprendimiento y, especialmente, el logro alcanzado con un alfajor que logró imponerse entre cientos de propuestas provenientes de distintos puntos del país y del exterior.
El producto que llevó a Catamarca al primer lugar se caracteriza por incorporar ingredientes vinculados con la identidad regional, entre ellos dulce de higo y nuez de Belén, combinados con dulce de leche y coco.
Un producto con identidad catamarqueña
Durante el reconocimiento, se destacó la importancia de apostar por la producción local y transformar materias primas de la provincia en productos capaces de competir en mercados cada vez más exigentes.
Para Salado y su equipo, el premio significó mucho más que una distinción gastronómica: representó la posibilidad de mostrar fuera de Catamarca una propuesta que combina elaboración, innovación y productos propios de la región.
El crecimiento alcanzado por la empresa también se refleja en la generación de empleo y en la expansión de sus distintas unidades comerciales, consolidando a la firma como uno de los emprendimientos catamarqueños con mayor proyección.
Con la mirada puesta en nuevos mercados
Tras el reconocimiento obtenido, el desafío ahora pasa por continuar ampliando la presencia de sus productos. Entre los proyectos se encuentra la llegada a nuevos puntos de comercialización y la apertura de espacios fuera de la provincia.
La distinción del Concejo Deliberante funciona así como un reconocimiento a una trayectoria empresarial, pero también como un respaldo a quienes buscan convertir los sabores y recursos de Catamarca en productos con capacidad de trascender las fronteras provinciales.
El logro de Lucho Salado vuelve a poner en escena una idea que gana fuerza: cuando la identidad regional se combina con innovación y trabajo, un producto catamarqueño puede convertirse en protagonista a nivel nacional e internacional.
