
La Justicia adaptó la audiencia a los gustos de la pequeña, con una ambientación inspirada en las Guerreras K-pop. Su familia y los profesionales que acompañaron el proceso estuvieron presentes en este momento tan significativo.
Una historia de amor, acompañamiento y nuevos comienzos tuvo como escenario al Juzgado de Familia de Segunda Nominación de Catamarca, donde una niña recibió su sentencia de adopción plena en una jornada especialmente preparada para ella.
El encuentro se realizó el jueves y estuvo marcado por una propuesta diferente: el espacio fue decorado con imágenes de las Guerreras K-pop, los personajes favoritos de la pequeña, para que pudiera vivir ese momento de una manera cercana, cálida y acorde con sus gustos.
La jueza Olga Amigot Solohaga fue la encargada de dar lectura a la sentencia, en un acto que trascendió la formalidad judicial y se convirtió en una experiencia cargada de significado para la niña y su familia.
La ambientación temática y los detalles preparados para la ocasión buscaron que la pequeña se sintiera protagonista de un día que quedará ligado a una etapa fundamental de su historia personal.
Un paso fundamental para crecer en familia
La sentencia de adopción plena consolida legalmente el vínculo entre la niña y su familia, poniendo fin a una etapa clave del proceso de adopción.
En esta instancia también estuvieron presentes Valeria de la Colina, coordinadora del Registro de Aspirantes a Guarda con Fines Adoptivos; Sandra López Gardel, asesora de Menores; y la licenciada Jimena Barros, psicóloga que interviene en los procesos de adopción.
Los profesionales acompañaron las distintas etapas de este camino, que culminó con la resolución judicial.
Una Justicia que pone a la niña en el centro
Las imágenes del encuentro fueron difundidas por el Poder Judicial de Catamarca y reflejaron una manera sensible de abordar una instancia judicial de gran importancia para la vida de una niña.
La iniciativa mostró que, detrás de cada expediente, hay historias, emociones y personas que necesitan ser escuchadas y acompañadas.
Con sus personajes favoritos, el apoyo de su familia y la presencia de quienes formaron parte del proceso, la pequeña vivió una jornada especial que simboliza mucho más que una resolución legal: la consolidación de un vínculo familiar y el comienzo de una nueva etapa.
Una historia que recuerda la importancia de garantizar el derecho de cada niño y niña a crecer en familia, con amor, cuidado y protección.
