
Representantes de la UTA Catamarca-La Rioja se reunieron con autoridades provinciales para analizar el futuro de los trabajadores y asegurar la continuidad del servicio de transporte urbano.
El futuro de la línea 104 de transporte urbano quedó en el centro de las conversaciones entre representantes de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) Catamarca-La Rioja y autoridades del Gobierno provincial, luego de que se confirmara que no se renovará el permiso de explotación a la empresa El Nene S.R.L.
Durante la jornada de este viernes, referentes gremiales mantuvieron un encuentro con el ministro de Gobierno y el secretario de Transporte, Lucas Stampfli, con el objetivo de evaluar los pasos a seguir frente al cambio de prestadora y evitar que la transición afecte a los trabajadores.
Uno de los principales puntos abordados fue la necesidad de preservar las fuentes laborales de todo el personal que actualmente cumple funciones en la línea, además de garantizar que los usuarios puedan continuar utilizando el recorrido con normalidad.
El empleo, una de las principales preocupaciones
La decisión de retirar la concesión a El Nene abre un nuevo escenario para el sistema de transporte urbano de pasajeros en Catamarca. En este contexto, la situación de los choferes y del resto del personal vinculado al servicio se convirtió en una de las principales prioridades de las negociaciones.
Desde el ámbito gremial y gubernamental se busca avanzar de manera conjunta en una transición que permita sostener los puestos de trabajo y, al mismo tiempo, garantizar la prestación del servicio.
La definición de una nueva empresa que se haga cargo del recorrido será determinante para establecer cómo se llevará adelante el proceso y cuáles serán las condiciones para los trabajadores afectados.
Una nueva etapa para la línea 104
La decisión de no renovar el permiso a El Nene se fundamentó en reiteradas irregularidades detectadas en las unidades que prestaban el servicio, entre ellas deficiencias mecánicas y problemas relacionados con las condiciones de seguridad de los colectivos.
Ante esta situación, la Secretaría de Transporte anunció que convocará a otras empresas del área metropolitana para definir quién asumirá la explotación de la línea.
Entre las condiciones previstas para la futura prestadora se encuentran la incorporación de unidades en condiciones adecuadas y la absorción de los choferes, con el propósito de resguardar las fuentes laborales.
Mientras avanzan las gestiones para definir al nuevo operador, el desafío de las autoridades será garantizar que el cambio de empresa no se traduzca en una pérdida de puestos de trabajo ni en una interrupción del servicio que utilizan diariamente los pasajeros.
La resolución de este proceso será clave tanto para el futuro de los trabajadores como para la organización del transporte urbano en la provincia.
