
El diplomático argentino Rafael Grossi quedó nuevamente entre los tres candidatos con mayor respaldo en la carrera para suceder a António Guterres al frente de la Secretaría General de las Naciones Unidas.
El resultado surgió de una nueva votación informal realizada este viernes por los 15 integrantes del Consejo de Seguridad de la ONU. Grossi obtuvo siete apoyos, seis rechazos y dos votos de países que no expresaron una opinión, por lo que se ubicó en el tercer lugar de la consulta.
La candidata de Guyana, Carolyn Rodrigues-Birkett, encabezó el sondeo con ocho respaldos, mientras que la costarricense Rebeca Grynspan quedó segunda, también con siete votos favorables. De esta manera, los tres nombres comenzaron a concentrar la mayor parte de la atención en una competencia que todavía permanece abierta.
Una carrera que todavía no está definida
Los resultados de estas votaciones son de carácter informal y no determinan quién será finalmente elegido. Para acceder a la Secretaría General, un candidato deberá conseguir al menos nueve votos en el Consejo de Seguridad y, además, evitar el veto de cualquiera de los cinco miembros permanentes: Estados Unidos, Rusia, China, Francia y Reino Unido.
En el caso de Grossi, uno de los datos destacados es que logró conservar los siete respaldos obtenidos en la primera consulta. Sin embargo, el aumento de los votos negativos constituye una señal de alerta para la candidatura argentina.
El proceso continuará durante las próximas semanas, cuando los aspirantes deberán desplegar nuevas negociaciones diplomáticas para reunir los apoyos necesarios.
Grossi, una candidatura con experiencia internacional
Grossi es el actual director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), cargo que ocupa desde 2019. Su trayectoria diplomática incluye funciones como embajador argentino ante Austria y representante ante organismos internacionales con sede en Viena.
La elección del sucesor de Guterres adquirirá especial relevancia hacia fin de año, ya que el actual secretario general finalizará su mandato el 31 de diciembre de 2026. La definición estará condicionada por las negociaciones dentro del Consejo de Seguridad y, finalmente, deberá ser ratificada por la Asamblea General de la ONU.
Por ahora, Grossi continúa en carrera y forma parte del reducido grupo de aspirantes que concentra mayores posibilidades. El escenario, sin embargo, sigue abierto y las próximas rondas de consultas serán determinantes para conocer quién logra avanzar hacia la etapa final de la elección.
